El anuncio de una reforma polémica al programa de Optional Practical Training (OPT) ha despertado preocupación entre los colombianos que desempeñan sus labores en Estados Unidos. El OPT, que permite a estudiantes internacionales trabajar temporalmente después de concluir sus estudios, es una vía clave para que profesionales jóvenes adquieran experiencia y aporten al mercado laboral estadounidense.
Según la información publicada, la nueva normativa introduce cambios que podrían afectar la estabilidad del vínculo laboral de los colombianos que dependen de este permiso. La incertidumbre generada por la reforma se traduce en un riesgo laboral directo, ya que la posible revocación o restricción del permiso de trabajo puede dejar a los empleados sin cobertura de seguridad social, sin acceso a prestaciones de salud ocupacional y sin la garantía de continuidad en sus puestos.
Para las empresas colombianas que cuentan con talento expatriado en EE. UU., el escenario exige una revisión inmediata de sus políticas de gestión de riesgos. Es fundamental que los departamentos de recursos humanos y de seguridad y salud en el trabajo (SST) monitoreen de cerca los avances legislativos y establezcan canales de comunicación con los empleados afectados. La información oportuna permite anticipar posibles interrupciones y diseñar planes de contingencia que incluyan la reubicación de funciones, la búsqueda de alternativas de visado o la contratación de asesoría legal especializada.
Desde la perspectiva de la salud ocupacional, la incertidumbre laboral también puede repercutir en la salud mental de los trabajadores. El temor a perder el permiso de trabajo puede generar estrés, ansiedad y afectar el desempeño. Las organizaciones deben reforzar sus programas de apoyo psicológico, ofrecer sesiones de orientación y garantizar que los empleados cuenten con acceso a servicios de salud mental, incluso a través de la ARL correspondiente.
En términos de cumplimiento, las empresas deben asegurarse de que los contratos laborales y los seguros de riesgos laborales (ARL) estén alineados con la normativa migratoria vigente. Mantener la documentación actualizada y validar la vigencia del permiso OPT evitará sanciones y protegerá tanto al empleador como al trabajador.
En conclusión, la reforma al programa OPT representa un desafío para la gestión del talento colombiano en el exterior. Las compañías deben adoptar una postura proactiva, integrando la vigilancia normativa, la planificación de riesgos y el apoyo integral al trabajador para mitigar los efectos de esta medida y preservar la continuidad operativa y el bienestar de sus colaboradores.
Nota: artículo generado a partir de una noticia publicada por El País (2026-10-09).