En una entrevista reciente, el neurobiólogo John Cryan señaló que existen evidencias científicas que demuestran que el café, sin importar si contiene cafeína o es descafeinado, tiene la capacidad de transformar la microbiota intestinal y, a su vez, mejorar la salud mental. Este hallazgo abre una nueva perspectiva para las políticas de salud ocupacional, ya que la salud mental es un componente esencial del desempeño y la seguridad en el trabajo.
La microbiota, el conjunto de microorganismos que habitan el tracto gastrointestinal, está vinculada a múltiples procesos fisiológicos, entre ellos la regulación del estado de ánimo y la respuesta al estrés. Cuando el café influye positivamente en este ecosistema, se pueden observar mejoras en la percepción de bienestar, la concentración y la resiliencia frente a situaciones laborales exigentes.
Para las empresas, este conocimiento sugiere la oportunidad de incorporar prácticas que favorezcan el consumo responsable de café como parte de una estrategia integral de bienestar. Algunas acciones recomendables incluyen:
- Ofrecer opciones de café de calidad tanto con cafeína como descafeinado en áreas de descanso, garantizando que los trabajadores tengan acceso a la bebida sin comprometer sus preferencias o necesidades de salud.
- Promover la educación sobre los beneficios potenciales del café en la salud mental, siempre enmarcados dentro de una dieta equilibrada y hábitos saludables.
- Incluir pausas breves para el consumo de café, lo que además de aportar los efectos descritos, favorece la desconexión momentánea y reduce la fatiga mental.
Es importante recalcar que el café no debe considerarse un sustituto de intervenciones clínicas ni de programas de salud mental estructurados. Su uso debe acompañarse de otras medidas, como la detección temprana de trastornos psicológicos, la disponibilidad de apoyo psicológico y la implementación de entornos laborales que reduzcan el estrés.
Las ARL y los departamentos de recursos humanos pueden integrar esta información en los planes de prevención de riesgos psicosociales, considerando al café como un recurso complementario que, bajo un consumo adecuado, puede contribuir a la mejora del clima organizacional y a la reducción de ausentismo por causas relacionadas con la salud mental.
En conclusión, la evidencia presentada por el Dr. Cryan sugiere que el café, en sus distintas presentaciones, puede ser un aliado para la salud mental de los trabajadores al modular la microbiota intestinal. Las empresas que adopten un enfoque preventivo y educativo respecto al consumo de café podrán potenciar el bienestar de su personal, reforzando así los objetivos del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG‑SST).
Nota: artículo generado a partir de una noticia publicada por El Tiempo — Salud (2026-10-20).