En el último reporte de salud pública, Colombia registró más de 52.300 casos de cáncer colorrectal durante el año 2025. Lo que llama la atención de los especialistas es el creciente número de diagnósticos en personas jóvenes, un fenómeno que rompe con la percepción tradicional de que esta enfermedad afecta mayormente a la población adulta mayor.
Este panorama plantea un reto importante para las empresas y sus programas de salud ocupacional. La detección temprana del cáncer colorrectal, mediante pruebas como la prueba de sangre oculta en heces o la colonoscopia, puede marcar la diferencia entre un tratamiento curativo y complicaciones graves. En este sentido, las instituciones prestadoras de salud ocupacional, como Meditac, juegan un papel clave al ofrecer exámenes médicos preventivos que incluyan evaluaciones de riesgo gastrointestinal.
El aumento de casos en la población joven también sugiere la necesidad de revisar factores de exposición laboral que podrían estar incidiendo en la aparición de la enfermedad. Aunque el cáncer colorrectal tiene múltiples determinantes, la exposición a ciertos agentes químicos, hábitos alimenticios y el nivel de actividad física son aspectos que pueden estar presentes en el entorno laboral. Por ello, los programas de vigilancia epidemiológica dentro de las empresas deben incorporar preguntas específicas sobre hábitos y exposiciones que permitan identificar a los trabajadores con mayor vulnerabilidad.
Además, la normativa colombiana en Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) establece la obligación de los empleadores de promover la salud integral de sus colaboradores, lo que incluye la implementación de estrategias de prevención primaria y secundaria. Integrar la educación sobre signos de alarma del cáncer colorrectal, como cambios en los hábitos intestinales, sangrado rectal o pérdida de peso inexplicada, dentro de las capacitaciones de SST, refuerza la cultura preventiva y favorece la detección oportuna.
Para las empresas, la adopción de protocolos de referencia a servicios especializados, la facilitación de exámenes diagnósticos y el acompañamiento durante el proceso de tratamiento son acciones que no solo cumplen con la normativa, sino que también mejoran la retención del talento y reducen el ausentismo laboral asociado a enfermedades graves. Un enfoque proactivo en la salud ocupacional, alineado con los hallazgos de los especialistas, permite a las organizaciones anticiparse a la tendencia creciente del cáncer colorrectal en jóvenes y proteger la productividad y bienestar de su fuerza laboral.
Nota: artículo generado a partir de una noticia publicada por El Tiempo — Salud (2026-09-23).