Según el informe publicado por El Tiempo el 28 de agosto de 2026, para el año 2030 una de cada seis personas en Colombia tendrá 60 años o más. Este cambio demográfico plantea importantes retos para la salud de los adultos mayores, y en particular para la salud ocupacional de los trabajadores que continúan activos en el mercado laboral.
El envejecimiento de la fuerza laboral implica que cada vez más empresas tendrán empleados con necesidades diferentes en cuanto a prevención de riesgos, ergonomía y manejo de enfermedades crónicas. Los programas de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) deben considerar la mayor prevalencia de afecciones musculoesqueléticas, problemas de visión y audición, así como la gestión de comorbilidades como hipertensión o diabetes, que pueden afectar la capacidad de desempeño y la seguridad en el puesto.
Para responder a este escenario, las organizaciones deben revisar y actualizar sus planes de gestión del SG‑SST, incorporando evaluaciones médicas ocupacionales que incluyan criterios de edad, pruebas de capacidad funcional y seguimiento periódico. La medicina laboral juega un papel clave al adaptar los exámenes médicos de ingreso, periódicos y de reubicación, garantizando que los trabajadores mayores reciban la atención adecuada y las recomendaciones de adaptación del puesto.
Asimismo, la implementación de medidas ergonómicas específicas —como ajustes de mobiliario, herramientas de bajo esfuerzo y pausas activas— resulta esencial para prevenir lesiones y mantener la productividad. La capacitación en riesgos psicosociales también cobra relevancia, pues el estrés asociado al envejecimiento y a la percepción de vulnerabilidad puede impactar la salud mental y el desempeño.
Las ARL (Administradoras de Riesgos Laborales) deben actualizar sus protocolos de calificación de pérdida de capacidad laboral, considerando la progresión natural de ciertas enfermedades relacionadas con la edad. De igual forma, los empleadores deben fomentar la cultura de autocuidado, incentivando hábitos saludables, programas de actividad física y revisiones médicas regulares.
En conclusión, el pronóstico de que una de cada seis personas será mayor de 60 años en 2030 exige a las empresas colombianas una planificación proactiva en salud ocupacional. Adaptar las políticas de SST, fortalecer la medicina laboral y promover entornos de trabajo seguros y ergonómicos serán pilares para garantizar la continuidad laboral y el bienestar de los trabajadores mayores.
Nota: artículo generado a partir de una noticia publicada por El Tiempo — Salud (2026-08-28).